Las almohadillas del perro son el tejido sin pelo de sus patas que está en contacto directo con el suelo.  Las almohadillas plantares son esas partes más hinchadas y blanditas de la planta de cada una de las patas. Recubren tanto la planta de cada pata como cada uno de los dedos.

Según tengamos un perro adaptado a las superficies urbanas, o uno que vive, corre y juega en el campo o en superficies ajardinadas tendremos que tener en cuenta una serie de recomendaciones para sus cuidados.

Función de las almohadillas

Como has podido observar estas almohadillas son como nuestras plantas de los pies, o más bien como la suela de nuestras zapatillas de running o de zapatos.

La gran diferencia que cuando las suelas están gastadas le ponemos unas tapas o en el caso de las zapatillas. Tenemos varias según el terreno que vamos a practicar. (arena, asfalto, de agarre,….)

Las almohadillas son importantes ya que ayudan a los perros a mantener el equilibrio, a soportar el peso y además tienen una función reparadora ya que al estar compuesta por un material amortiguado, ayuda mucho a que las articulaciones de los canes no sufran tanto.

Además otra de las funciones de máxima importancia es la regulación de la temperatura corporal de tu peludo, frente al frio ya que tienen un “colchón” aislante, y frente al calor ya que es una de las partes ( almohadillas y trufa) donde se encuentran las glándulas sudoríparas .

Ya habrás leído que los perros no tienen la capacidad de sudar, esto es relativamente cierto, o relativamente falso, según lo mires. Es cierto que carecen de glándulas sudoríparas repartidas por el cuerpo. Con lo cual no pueden transpirar a lo largo del cuerpo, si tienen en las almohadillas de las patas y en la trufa.

almohadilla plantar

Cuando es cachorro, las almohadillas del perro son muy suaves y finas, pero a medida que va creciendo, se van endureciendo. El ejercicio regular los juegos y los paseos por diferentes tipos de superficie, como asfalto, césped o tierra, le ayudan a fortalecerlas.

Las almohadillas plantares de los perros son una estructura de tejido muy especializada como es la queratina ( lo mismo que el pelo y uñas )

Tienen una epidermis muy gruesa.

Esta les protege de traumatismos mecánicos. Depósitos de grasa que le proporcionan elasticidad para absorber golpes y una gran inervación que le proporciona gran sensibilidad sobre el terreno.

Las almohadillas sanas deben estar siempre en perfecto estado de hidratación y ser elásticas para amortiguar los golpes al andar por cualquier terreno. Si no se encuentran en perfectas condiciones, podrían tornarse secas y aparecer cortes con facilidad.

Cualquier lesión puede llegar a ser muy doloroso, ya que en las almohadillas de los perros hay muchas terminaciones nerviosas que harán que cualquier herida cause un dolor muy intenso.

Almohadilla plantar del perro

Las patas de los perros se caracterizan por estar recubiertas de pelo, tanto si es de pelo largo como corto, el pelo rodea pata, dedos y también es interdigital, es decir entre los dedos.

Cada dedo tiene su propia almohadilla (como nuestras yemas ), y existe otra más grande central que es la palmar ( palma ).

Cuando es cachorro, las almohadillas del perro son muy suaves y finas, pero a medida que va creciendo, se van endureciendo , como en el ser humano, cuanto mas duro sea el trabajo, tendremos las manos con mas callos, más ásperas y duras.

Nosotros usamos guantes , ellos por el contrario van descubiertas, en los paseos, en el campo o en la ciudad son las almohadillas el primer contacto con el medio donde se encuentran, agua, nieve, tierra, asfalto piedras…. y aunque están diseñadas para aguantar no deja de ser la primera vía que puede ser susceptible de tener problemas.

Por ello debemos hacer hincapié en su cuidado y mantenimiento que a pesar como hemos mencionado de estar preparadas para cualquier medio son éstas, las almohadillas en sufrir los elementos tanto del medio como ajenas a la naturaleza.

Los principales enemigos de las almohadillas como habrás imaginado son los cristales, espigas, erosión por rocas,……., pero también lo es un exceso de calor ( asfalto en verano ), la nieve , e incluso el agua si se mantienen mucho tiempo en remojo

A continuación te daré unos consejos para su mejor mantenimiento y cuidados

Consejos de Mantenimiento

Dependiendo de donde desarrolle nuestro peludo su actividad. Tendremos que hacer uso de algunos consejos y otros simplemente no hacerlos caso, pues no vamos a utilizarlos.

Como ya hemos indicado sus patas y almohadillas están muy preparadas para cualquier medio, no obstante la falta de uso y la comodidad a la que sometemos a nuestros peludos, les hace más vulnerables , eso si, sin obsesionarse.

Las almohadillas de un perro deben ser duras y no estar resecas ni agrietadas. 

Podemos contribuir al endurecimiento de las almohadillas del perro llevándole a caminar por diferentes terrenos, como césped, arena, asfalto, tierra,… siempre procurando realizar paseos acordes a la raza y tamaño de nuestro perro como es lógico.

Dependiendo de la raza y el tipo de pelo, entre las almohadillas crece pelo, llegando a sobresalir entre los dedos. Es importante controlar el crecimiento de este pelo para evitar problemas como la atracción de espigas y deformaciones en la planta del pie.

Procura recortar ese pelo y mantener sus uñas cortas (utiliza un cortauñas para perros adecuado).

Generalmente, los perros desgastan las uñas con la actividad que realizan, pero si no lo hacen, pueden crecer demasiado, separando sus dedos y dificultando la tracción, al impedir que las almohadillas toquen el suelo. Consulta a tu veterinario para aprender cortarlas con seguridad y no cortar la vascularización. Si no se realiza correctamente y cortamos la vascularización el perro sentirá dolor y la uña empezará a sangrar.

Otro consejo muy importante es limpiar y secar bien las almohadillas al regresar de un paseo por el exterior, especialmente si está lloviendo o venimos de un lugar con barro o agua. Puedes ver lo que ocurre en nuestras manos si quedamos mucho tiempo a “remojo”.

Si tras un paseo se lame insistentemente las patas, cojea o camina de manera extraña busca cortes, heridas, uñas rotas o cualquier cosa que pueda haberse pegado o enganchado en sus patas.

No te obsesiones, pueden lamerse por muchos motivos incluso por aseo. Pero no está de más una pequeña revisión si observamos este comportamiento tras el paseo.

Durante el verano, los perros pueden sufrir más problemas en sus almohadillas, debido a las altas temperaturas.

En muchas ciudades, el asfalto llega a alcanzar temperaturas muy altas, de hasta 70ºC. También la arena de la playa absorbe gran cantidad de calor. No saques a tu perro en las horas de más calor y antes de hacerlo, toca el suelo. Si te quema, seguro que sus almohadillas también se quemarán.

Para disminuir las probabilidades de que sus almohadillas sufran quemaduras y otros problemas añadidos (como los golpes de calor), es mejor que evites las horas de más calor para salir con tu perro. Mejor, sácalo a pasear por la mañana temprano, a última hora de la tarde o por la noche.

Es preferible ir a zonas ajardinadas o con césped y hierba, evitando el asfalto, la arena y los pavimentos y suelos que absorben el calor.

También es importante asegurarse de que no hay cristales u objetos cortantes en el suelo y si vamos a la montaña por un terreno pedregoso, revisar sus patas al final del día.

En este caso, considera la posibilidad de usar unas botas especiales, aunque es posible que no se acostumbre a ellas o le produzcan rozaduras. En cuyo caso es mejor no ponérselas.

Si somos asiduos a la playa recordarte que también la arena puede estar a altas temperaturas. Recuerda el secar bien las patas del perro cuando salga del agua.

En invierno a los problemas que nos podemos enfrentar generalmente son el frío, el agua y la nieve o hielo, hacer mención especial en estos últimos ya que suelen ser a parte de abrasivos, lógicamente muy fríos y muy perjudiciales para sus almohadillas.

En el mercado, existen numerosos protectores para las almohadillas de los perros. Encontrarás multitud de cremas para proteger las almohadillas plantares contra las irritaciones, heridas o efectos causados por las temperaturas demasiado altas o bajas.

Las que contienen extracto de centella asiática son muy recomendables, debido a su gran poder cicatrizante y antiinflamatorio.

También encontrarás cremas y sprays de aloe vera y ceras antideslizantes protectoras.

Algunas de las cremas comerciales más conocidas son Adofilm, Adoquatro o Menforsan, pero no debes abusar de su uso.

Consulta siempre con tu veterinario para que te recomiende el tratamiento más adecuado.

También puedes utilizar remedios caseros para tratar las almohadillas de tu perro.

Por ejemplo, la vaselina o el aceite de oliva son agentes hidratantes eficaces. La cola de caballo estimula la generación del colágeno y es muy eficaz en la curación y fortalecimiento de los tejidos de la almohadilla. Antes de utilizar cualquier remedio casero, es importante que consultes a tu veterinario para asegurarte de que el método empleado no resultará nocivo para tu perro.

Es importante hidratar las almohadillas. Puedes utilizar una crema hidratante al finalizar el día, tras la excursión, para que durante la noche penetre en las almohadillas. Sin embargo, no es conveniente abusar de la hidratación. Si tu perro no presenta problemas en las almohadillas, no hagas nada. Éstas deben estar elásticas, pero duras y ásperas al tacto.

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